La defensa de Felicitas Alvite, conocida como La Toretto de La Plata, volvió a recurrir a la Justicia para intentar que la joven pueda acceder a salidas laborales mientras cumple arresto domiciliario. Los abogados Flavio Gliemmo, Santiago Irisarri y Luisina Gliemmo presentaron un recurso de apelación ante la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal.
El planteo busca revertir la resolución del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°2, que rechazó el pedido de la defensa para flexibilizar el régimen de arresto domiciliario. Ahora, los abogados solicitaron que la Cámara revoque esa decisión y autorice las salidas laborales. La nueva presentación se produce casi 10 meses después del rechazo de un pedido anterior, que fue presentado para que Alvite pueda trabajar como niñera. En diciembre de 2025, el TOC N°2 resolvió mantener las condiciones de la prisión domiciliaria y se opuso a cualquier flexibilización.
Según consta en el recurso, el 27 de agosto la defensa solicitó que Alvite pudiera realizar dos salidas semanales, los miércoles y viernes de 8.30 a 16.30, con destino exclusivo al estudio jurídico de la abogada Micaela Vivas. La propuesta contempla tareas administrativas y de asistencia y los defensores sostienen que el trabajo le permitiría obtener ingresos para afrontar sus estudios universitarios de Abogacía y devolver dinero que, según indicaron, le fue prestado por familiares.
En el escrito señalaron que la carrera virtual que cursa en la Universidad del Este tiene un costo de $300.000 mensuales. También remarcaron la conducta que, según la defensa, Alvite mantuvo desde el inicio del arresto domiciliario, el 12 de mayo de 2025.
Entre los argumentos, los abogados mencionaron que la joven permaneció en el lugar del siniestro, llamó a una ambulancia y se presentó voluntariamente en una comisaría en dos oportunidades. También señalaron que se presentó ante la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) local cuando se dispuso su detención. Además, se añadió que Alvite tuvo autorizaciones excepcionales para salir de su domicilio por turnos médicos, análisis de laboratorio y el funeral de su abuela y regresó en todos los casos dentro de los horarios establecidos.
Uno de los principales cuestionamientos apunta al argumento del Tribunal sobre la proximidad del juicio oral. La defensa sostiene que la cercanía del debate, previsto para los días 2, 3 y 6 de noviembre, no permite presumir un mayor riesgo de fuga. En ese sentido, los abogados sostuvieron que la conducta de Alvite durante el proceso demuestra su voluntad de permanecer a derecho y cuestionaron que dos salidas laborales acotadas puedan modificar ese comportamiento.
También rechazaron que la ausencia de una tobillera electrónica impida autorizar las salidas. Según la defensa, el monitoreo no fue solicitado por Alvite y la Cámara había dispuesto el arresto domiciliario sin ese dispositivo. El estudio jurídico ofreció cámaras de seguridad y constancias de asistencia como mecanismos de control.
El 12 de abril de 2024 ocurrió el trágico episodio en 13 y 532, desde entonces, la familia de Walter Armand espera el momento en que finalmente comience el juicio. Tras conocerse el nuevo pedido de la defensa, la familia tuvo una fuerte reacción. "Es una cargada, como una tomada de pelo hacia nosotros, hacia la Justicia", sostuvo Milton Armand, hermano de la víctima, en diálogo con El Día.