El Gobierno de Javier Milei consiguió la aprobación de la denominada Ley Hojarasca en la Cámara de Diputados, que busca eliminar normas que el oficialismo considera obsoletas. Entre ellas se encuentra la Ley N°27.171, que es la que regula la colombofilia y en La Plata existe un numeroso grupo que está en alerta por eso.
La colombofilia es el arte de criar y entrenar palomas mensajeras –que son distintas a las palomas que todos vemos en las plazas–. La finalidad principal es deportiva, pero se utilizan también en casos de catástrofes, operaciones de salvamento, intercambios de muestras entre hospitales, y demás. Así lo definen en la Federación Colombófila Argentina, entidad que nuclea a los colombófilos repartidos por todo el país, amantes de una actividad que inició en nuestro territorio en el año 1886.
En La Plata funciona el Club Colombófilo que está ubicado en 39 entre 2 y 3 y abre sus puertas todos los viernes después de las 19.30. Su presidente es Carlos Cruser, quien explicó que desde hace varias semanas están unidos y movilizados a nivel nacional para reclamar que continúe vigente la ley que regula esta actividad.
"La derogación de esta ley pone en riesgo a miles de colombófilos y a toda la estructura que la sostiene en todo el país. La colombofilia es tradición, pasión y un deporte con arraigo. Genera fuentes de trabajo para muchas familias y este marco legal nos regula y nos protege", indican los colombófilos. Y en La Plata también se hacen eco de un reclamo que se repite en todo el país.

